- Acougo: una forma de vivir
Nos criamos en el corazón del concejo de Boal, en pueblos como : La Barreira,
Serandias, Boal, en el noroccidente donde Asturias se confunde con Galicia se mezclan lenguas, cultura y la tierra es ancestral . Entre huertos, animales, bosques, ríos y una conexión profunda con la
tierra. Nuestra infancia estuvo tejida de rituales sencillos pero llenos de significado: la
recogida de castañas en otoño, el sabor de las frutas recién pañadas en verano, los días
largos de cosecha bajo el sol, intercalados con chapuzones en el río. Aquello no era solo
una manera de vivir, era una forma de sentir y de mirar el mundo.
Nos inspiraron, nuestras abuelas, hace ya más de una década emprendimos un camino:
construir un espacio propio donde honrar todo aquello que aprendimos. Así nació Granja PitaSana, una granja ecológica viva, donde cultivamos nuestro huerto, cuidamos de frutales, gallinas, ovejas, yeguas, gatos y un perro que es parte de la familia. En el
antiguo gallinero, reconvertido con amor y creatividad, nació El Gallinero Culturero, un
pequeño teatro rural que acoge talleres, encuentros y un festival anual: PitaFesta.
Nuestra labor va mucho más allá de cultivar la tierra. Desde el principio, supimos que
nuestro propósito no era solo cosechar alimentos, sino también sembrar comunidad.
Queríamos abrir las puertas del mundo rural, tender puentes entre quienes ya habitan
estos lugares y quienes los buscan con el corazón lleno de preguntas, deseos y necesidad de calma.
Lo vimos con claridad: cada vez más personas anhelan una vida diferente. Buscan salir
del ruido, reconectar con lo esencial, vivir con tiempo, con tierra bajo los pies y con
vecinos a los que conocer por su nombre. Y para muchas de esas personas, el pueblo de
Boal ha sido justo lo que buscaban. Aquí han encontrado un lugar al que pertenecer.
Desde Acougo nos propusimos crear ese espacio de acogida. Un puente para quienes
quieren encontrar su pueblo. Un lugar donde aterrizar con tranquilidad, sentirse
acompañados y tener un hogar desde el primer día. No solo ofrecemos una habitación y un escritorio: ofrecemos compañía, orientación, tiempo compartido, una manera sencilla de integrarse en la vida local. Ayudamos a conocer la idiosincrasia de Boal, sus costumbres, su ritmo, su gente. Abrimos las puertas de una comunidad real, viva y
generosa.
Este trabajo lo desarrollamos también de la mano de Volver al Pueblo, un proyecto
gestionado por la Fundación Edes, que coordina la llegada de personas y familias que
desean empezar una nueva etapa en el medio rural.
En estos dos años de recorrido:
• 168 personas de distintas nacionalidades han pasado por Acougo, algunas
por unas semanas, otras por meses, varias con la intención de quedarse a largo plazo.
• 6 unidades familiares se han instalado de forma permanente en Boal,
eligiendo este pueblo como su nuevo hogar.
• Varias de ellas han emprendido, aportando ideas, trabajo y diversidad al
tejido local: desde pequeños negocios ,hasta proyectos educativos, culturales y
agroecológicos.
• Las personas que llegan participan activamente en la vida del pueblo:
asisten a fiestas, ayudan en huertas vecinas, colaboran con asociaciones o se integran en
los espacios culturales.
• Además, se generan nuevas oportunidades: desde alojamientos restaurados
hasta tierras recuperadas para cultivo, pasando por la dinamización del comercio local.
Pero quizá el dato más valioso no es cuantificable: la conexión humana que se genera.
Gente que llegó sola y ahora forma parte de una conversación en el bar, de una cuadrilla
de huerta. Boal ha ganado vecinas y vecinos, nuevas miradas, energías renovadas y,
sobre todo, vida.
Así nació Acougo, que en gallego-asturiano significa, “estar en calma física y
moralmente”. Y eso es justo lo que representa este proyecto. Desde sus inicios hace dos
años, personas de países tan diversos como Australia, Cuba, Japón, Alemania, Serbia,
Finlandia, Argentina, Irlanda, Ghana, Italia, Francia, Portugal, Sudáfrica, España,
Inglaterra, han compartido vida y experiencias en este rincón del occidente asturiano.
Creemos firmemente que el futuro del medio rural no se construye solo con
infraestructuras, sino con relaciones y oportunidades reales de convivencia. Y eso es lo que tratamos de hacer día a día desde Acougo: ofrecer un lugar donde vivir tenga
sentido, donde cada persona que llega pueda decir con certeza: “Aquí me quedo. Este es
mi lugar.”
Acougo de PitaSana es un espacio de viviendas con zonas privadas y zonas compartidas
un espacio cálido y acogedor, con habitaciones con baño y estudios, zonas de trabajo,
biblioteca-café, una sala para encuentros y una gran terraza desde donde se ve la plaza
del pueblo. Aquí puedes vivir, crear, descansar, conectar. Rodeado de gente curiosa, buena comida del huerto y un ambiente que sabe a casa. Y todo esto, a solo diez minutos
de nuestra granja, en un pueblo de 480 habitantes.
Pero lo que realmente convierte Acougo en un lugar especial son las personas y las
actividades que compartimos: presentaciones de libros, encuentros de filosofía, talleres
de cocina, arte, astronomía, recolección de plantas, conciertos acústicos, arteterapia, y
fiestas tradicionales como el magosto. No es solo vivir en el pueblo. Es vivir con el
pueblo.
Y en el centro de esta red viva está la PitaFesta, que este 27 de junio de 2025 celebra su séptima edición. Desde su nacimiento en 2016, este festival ha sido una celebración de
nuestras raíces, de la cultura rural y de las voces que la hacen vibrar. La primera edición
fue pequeña, íntima, pero llena de alma. Tuvimos mural colectivo con María Verdenaz,
una charla sobre fijación de población rural organizada por Fórum 3000, una comida
hecha con mimo por Nawual Cocina y dulces de La Porteña. La música de acordeón de
Alejandro Ares y las melodías de Miguel y Andrés Monteavaro llenaron el aire, y hasta
hubo micro abierto y concierto de Mybestal.
Este 2025 con la séptima edición damos un paso más: una residencia artística en
Acougo. Durante diez días, las artistas Antía Seijas y Ana Pereda entrevistarán,
investigarán y crearán una obra inspirada en el símbolo del lavadero de Boal, que se
expondrá precisamente allí el 27 de junio, de forma abierta y gratuita. Al día siguiente, el
28, nos trasladamos a la granja PitaSana para continuar la fiesta: mural colectivo con
Ana Fernández, Clandestías pandereteiras del Navia, taller de forja con La Fragua del
Oso, teatro con Ye Impro Trivilorio, música del mundo con La Irreverente, poesía de raíz
con El Naán, la magia de Karmento —premiada por la Academia de la Música— y el
broche final con Killaphonia, una DJ que nos hará bailar bajo las estrellas.
Acougo, PitaSana, el Gallinero Culturero, PitaFesta… Todo esto es parte de un mismo
sueño: hacer del mundo rural un lugar donde vivir con sentido, en conexión con la
naturaleza, la cultura y las demás personas. No solo estamos construyendo un proyecto.
Estamos ayudando a reimaginar cómo queremos vivir. Y lo estamos haciendo desde
aquí, desde Boal, con ilusión en el corazón, con raíces y con las manos en la tierra

